Desde 2023, la vía inmobiliaria del Golden Visa Portugal está cerrada. Pero el programa no ha desaparecido: sigue vigente a través de alternativas de inversión que abren la puerta a la residencia europea y, a partir de cinco años, a la ciudadanía portuguesa. En un entorno en el que las Golden Visa de otros países incluida España están siendo eliminadas o restringidas, Portugal mantiene su programa activo con condiciones que siguen siendo competitivas para el perfil adecuado.
¿Por qué desapareció el inmobiliario de la Golden Visa Portugal?
La eliminación de la inversión inmobiliaria como vía de acceso a la Golden Visa portuguesa se produjo en octubre de 2023, con la aprobación de la Ley n.º 56/2023 conocida popularmente como «Mais Habitação». La medida respondió a una presión creciente sobre el mercado residencial en Lisboa, Porto y el Algarve, donde el programa había contribuido, junto a otros factores, a una escalada de precios que dificultaba el acceso a la vivienda para los residentes locales.
La decisión fue controvertida y generó una importante incertidumbre transitoria en el sector legal y de inversión extranjera. Sin embargo, el programa de residencia por inversión en su conjunto se mantuvo, reorientando el capital hacia vehículos con mayor impacto económico real: fondos de inversión, proyectos empresariales generadores de empleo e I+D.
Las vías de inversión válidas para la Golden Visa Portugal en 2026
En 2026, las rutas activas para obtener la Golden Visa portuguesa son las siguientes:
Fondos de capital o de inversión alternativa (500.000 €). Es la opción más utilizada desde la reforma de 2023. El inversor suscribe participaciones en fondos registrados ante la CMVM (Comissão do Mercado de Valores Mobiliários) que deben mantener al menos el 60% del capital invertido en sociedades con sede en Portugal. La elección del fondo es determinante: varía en perfil de riesgo, sector, liquidez e historial de rentabilidad.
Proyectos empresariales con creación de empleo (500.000 € + mínimo 10 puestos de trabajo). Esta vía está orientada a inversores que quieren un mayor grado de control sobre el destino del capital. Implica la creación o mantenimiento de diez empleos a tiempo completo durante al menos cinco años, en una sociedad establecida en territorio portugués.
Investigación científica o tecnológica (500.000 €). Las transferencias de capital destinadas a actividades de I+D en organismos acreditados del sistema científico nacional también cualifican. Es una vía menos conocida pero con interés creciente en perfiles del sector tecnológico.
Patrimonio cultural o artístico (250.000 €). Con la inversión más baja del programa, esta opción permite apoyar proyectos de restauración o protección del patrimonio nacional. Tiene un componente diferencial, aunque la oferta de proyectos cualificantes es más limitada.
Del desembolso al permiso: el proceso paso a paso
Una vez tomada la decisión sobre la vía de inversión, el proceso tiene unas fases bien definidas. La inversión debe materializarse antes de solicitar el visado, y deberá mantenerse durante toda la vigencia del permiso.
El expediente se tramita ante el AIMA (Agência para a Integração, Migrações e Asilo), organismo que sustituyó al SEF en 2023. La solicitud incluye la documentación que acredita la inversión, los antecedentes penales apostillados, el pasaporte vigente y, en su caso, la documentación de los familiares incluidos en la reagrupación.
Una vez aprobada la solicitud, el titular deberá desplazarse a Portugal para la toma de datos biométricos. El permiso inicial tiene una validez de dos años, renovable en periodos sucesivos. El requisito de permanencia mínima es de catorce días durante los primeros dos años y catorce días en cada periodo de renovación de dos años, lo que convierte a esta visa en una de las más flexibles del mercado europeo.
El plazo total desde el inicio del proceso hasta la obtención del permiso oscila habitualmente entre doce y dieciocho meses, según la carga de trabajo del AIMA en el momento de la solicitud.
¿Sigue mereciendo la pena la Golden Visa Portugal en 2026?
La respuesta es sí, con matices. Para un perfil inversor que busca residencia europea con baja exigencia de presencia física, acceso a la ciudadanía en cinco años y un entorno fiscal planificable, Portugal sigue siendo una de las opciones más sólidas del continente.
La eliminación del régimen fiscal NHR clásico sustituido por el IFICI a partir de 2024 ha generado debate sobre el atractivo fiscal del país, aunque el nuevo régimen sigue ofreciendo ventajas para determinados perfiles. Existe también una propuesta en discusión para elevar el requisito de residencia de cinco a diez años para acceder a la ciudadanía, aunque no ha sido aprobada en el momento de redactar este artículo.
En cualquier caso, la Golden Visa Portugal sigue siendo una herramienta vigente y operativa para inversores que valoran la movilidad dentro del espacio Schengen, la seguridad jurídica de un Estado miembro de la UE y una vía hacia la ciudadanía europea.
En Carbray evaluamos cada caso de forma individualizada para identificar la vía de inversión más adecuada y acompañar el proceso de principio a fin, desde la selección del fondo hasta la obtención del permiso definitivo.
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